Pregunte a cualquier técnico de movilidad cómo evalúa una red ciclista y casi siempre escuchará alguna versión del mismo proceso. Se empieza con una revisión documental de la red cartografiada. Se envía a un equipo de campo a recorrer, en bici o a pie, los corredores prioritarios, fotografiando y puntuando cada tramo. Meses después llega un informe que clasifica los peores tramos.

Ese proceso funciona. Pero también es lento y caro, y solo refleja un momento concreto. Para cuando el informe está impreso, unas obras han cerrado un carril, se ha inaugurado una nueva vía y un tramo recién asfaltado ya se ha agrietado. Y la inspección solo cubrió los corredores que alguien eligió de antemano.

Sus vecinos ya recorren toda la red, cada día. La app Party Onbici convierte esos trayectos cotidianos en una auditoría continua de cómo es realmente utilizar la red.

Auditorías puntuales frente a evidencia continua

Estudio puntualParty Onbici
CoberturaUnas decenas de kilómetros de corredores seleccionadosCada calle que sus ciclistas utilizan realmente, además de toda la red cartografiada
ActualidadUn único momentoSe actualiza a medida que llegan nuevos trayectos e incidencias
Quién lo recogeUn equipo de campo contratadoLos vecinos, en trayectos que ya iban a hacer
Qué muestraLo que hayLo que hay, y cómo se siente al circular y adónde quiere ir la gente
Coste de repetirloOtro estudioNada adicional; sigue funcionando

Entendemos la evidencia continua como un complemento de los estudios de ingeniería, no como un sustituto. Indica a sus ingenieros dónde mirar primero.

Capa 1: toda la red, clasificada

Antes de que se registre un solo trayecto, clasificamos la red ciclista de su ciudad a partir de datos cartográficos abiertos. Cada tramo se asigna a uno de cinco tipos:

  • Protegido: una vía ciclista separada del tráfico motorizado
  • Vía compartida: fuera de la calzada, pero compartida con peatones
  • Carril pintado: un carril señalizado en la calzada
  • Calzada compartida: un itinerario señalizado en tráfico mixto
  • Cruce

Esto es importante porque «tenemos 200 km de carriles bici» puede significar cosas muy distintas. Un carril pintado en una avenida con mucho tráfico y una vía ciclista segregada no son lo mismo para una madre o un padre que pedalea con su hijo. Mostrar la red por tipos hace visibles de un vistazo las carencias, las caídas bruscas de protección y las discontinuidades.

Capa 2: lo que sienten los ciclistas

Cuando un ciclista registra un trayecto, el teléfono mide discretamente la calle que tiene debajo:

  • Rugosidad del pavimento. Los sensores de movimiento del teléfono miden la vibración y califican cada tramo del trayecto como liso, normal, moderado o irregular. Cada teléfono se calibra individualmente, de modo que un soporte que vibre más de la cuenta no distorsiona los resultados. La app también estima el tipo de firme: asfalto, ladrillo, adoquín o grava.
  • Señales de seguridad. La app detecta impactos repentinos y maniobras bruscas de esquiva: el instante en que un ciclista tiene que evitar la puerta de un coche, un bache o un peatón que se cruza.

Con muchos ciclistas, las lecturas individuales van formando una imagen de toda la ciudad en cuanto a comodidad y riesgo. Los datos del pavimento se agregan en pequeñas celdas a escala de calle, cada una con su índice de confianza, para que un solo trayecto en una sola tarde no decida nada. Las esquivas y los impactos se tienen en cuenta al priorizar dónde es más necesaria nueva infraestructura.

Sin cámaras. Sin vehículo de inspección. Sin esfuerzo adicional para el ciclista.

Capa 3: lo que ven los ciclistas

Los sensores no pueden decirle por qué algo ha fallado. Las personas, sí. Cuando un ciclista detecta un problema, puede notificarlo en menos de un minuto, con la ubicación, una categoría, una descripción y hasta tres fotos:

  • 🚗 Situaciones de riesgo evitadas por poco
  • 🕳️ Peligros en la vía, como baches, restos y superficies resbaladizas
  • 🚦 Intersecciones peligrosas
  • 🚧 Obstáculos, como carriles bloqueados, vehículos estacionados y obras
  • 🔧 Problemas de infraestructura, como vías dañadas, falta de señalización o un diseño deficiente
  • 💡 Problemas de iluminación

Las incidencias no se pierden en una bandeja de entrada:

  • Los responsables municipales de la zona reciben un aviso de cada nueva incidencia.
  • Pueden responder públicamente, añadir notas internas y hacer seguimiento del estado, desde pendiente, pasando por revisión, hasta resuelta.
  • Los ciclistas ven el resultado de lo que notificaron, lo que genera confianza y anima a seguir informando.
  • Las incidencias públicas alimentan un mapa de calor de peligros abierto, de modo que ciclistas y personal municipal miran el mismo mapa.

Los ciclistas pueden notificar de forma pública, anónima o privada solo a los responsables municipales. Los metadatos de ubicación se eliminan de cada foto en nuestros servidores antes de que nadie más la vea, y la foto se rechaza si no es posible hacerlo.

Capa 4: el contexto de la calle

Una calle puede tener un firme perfecto y aun así resultar insegura de noche o insoportable en verano. Por eso añadimos más capas de evidencia al mismo mapa:

  • Evidencia sobre el alumbrado. Las farolas cartografiadas y las etiquetas de iluminación se combinan con datos satelitales de luz nocturna. Nunca afirmamos que una calle «tiene alumbrado» si no podemos respaldarlo; las calles que no podemos evaluar se marcan como desconocidas.
  • Arbolado y sombra, para mostrar qué corredores concurridos se beneficiarían más de plantar árboles.
  • Población y destinos, como colegios, comercios y paradas de transporte público, para que vea a quién daría servicio realmente una nueva conexión.

De la evidencia a una lista de prioridades

Todo esto se reúne en Location Analytics (análisis territorial), un mapa diseñado para responsables municipales. Compara por dónde circula la gente y adónde quiere ir con la infraestructura existente hoy, y destaca:

  • 🔗 Tramos que faltan: pequeños huecos que cortan itinerarios que, por lo demás, estarían conectados
  • 🛣️ Carriles propuestos, priorizados según la demanda y el número de vecinos a los que conectarían
  • 💡 Oportunidades de alumbrado y 🌳 de sombra en corredores muy utilizados
  • 🅿️ Carencias de equipamientos, como aparcabicis, puntos de reparación, fuentes de agua potable y aseos

Cada propuesta incluye una previsión conservadora, moderada y ambiciosa: posibles nuevos ciclistas, CO₂ evitado, valor sanitario, combustible y dinero ahorrados, y un valor actual neto. Cada previsión indica las hipótesis en las que se basa.

Los resultados pueden exportarse como un informe municipal en HTML, PDF, CSV o Excel, listo para una reunión informativa, una propuesta presupuestaria o una solicitud de subvención.

Un cuadro de mando que puede seguir en el tiempo

Para ver el panorama general, el City Cycling Index (índice ciclista urbano) otorga a su ciudad una puntuación de infraestructura de 0 a 100 compuesta por seis subpuntuaciones, cada una vinculada a una palanca concreta:

  • Cobertura: cuánta infraestructura ciclista tiene, ponderada por calidad
  • Conectividad: qué parte de su red de bajo estrés está realmente conectada
  • Acceso: el porcentaje de vecinos que viven a menos de 300 m de un itinerario libre de tráfico
  • Equipamientos: aparcamiento, reparación, agua y aseos
  • Uso y seguridad: estas dos se basarán en los datos de trayectos y figuran claramente como pendientes hasta que haya datos suficientes

El índice se ajusta a su límite administrativo real, se recalcula a medida que llegan nuevos datos y se sigue semana a semana. Incluye un distintivo de confianza que indica abiertamente dónde los datos de base son escasos. Puede compartir un cuadro de mando público con concejales o vecinos sin dar a nadie acceso a su panel.

Somos deliberadamente prudentes con lo que afirma el índice. Mide la dotación de infraestructura, no cuánta gente circula en bici. Es una herramienta de planificación que muestra dónde es débil su red y qué construir a continuación, no una clasificación.

Incorporar a los vecinos a la conversación

La evidencia convence. Implicar a los vecinos genera el apoyo que un proyecto necesita para hacerse realidad. Nuestro Community Consultation Map (mapa de consulta ciudadana) permite a los vecinos colocar marcadores donde quieren mejoras, votar las propuestas de otros y comentarlas. Los resultados se exportan como un informe listo para el pleno, en lugar de un montón de correos que clasificar.

Privacidad y soberanía de los datos, desde el diseño

Todo lo que ve una ciudad está agregado. Los recorridos individuales nunca se publican. Los datos permanecen en su región: los datos australianos se almacenan en Australia y los europeos en la UE, conforme al RGPD.

Cómo es un proyecto piloto

  1. Configuramos su ciudad. Cargamos su límite administrativo, la red cartografiada, la población y los destinos, y su City Cycling Index se calcula de inmediato.
  2. Sus ciclistas empiezan a pedalear. Colectivos ciclistas locales, centros de trabajo y colegios usan la app en los trayectos que ya hacen, incluidas las salidas en grupo y los bicibuses.
  3. La evidencia se acumula. Los datos del pavimento, las señales de seguridad y las incidencias vecinales van completando el mapa semana a semana.
  4. Usted actúa en consecuencia. Su equipo utiliza Location Analytics y los informes municipales para priorizar actuaciones, justificar la financiación y demostrar avances.

Como sigue funcionando, medir el segundo año no le cuesta nada adicional, y puede comprobar si lo que construyó ha marcado la diferencia.


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