Hay un tipo de presumir reservado a quienes van en bici: terminar una salida, abrir el mapa y encontrar que dice algo. Una palabra. Un corazón. Una bicicleta a grandes rasgos. La gente lleva años haciéndolo, entornando los ojos ante planos de ciudad y planificando cada giro a mano: una forma preciosa de pasar una tarde y una forma penosa de pasar tres.
Así que hemos creado Route Art. Escribe una palabra y encuentra una ruta ciclista que la dibuja por las calles reales cerca de ti. Empieza a trabajar mientras escribes: no hay botón que buscar.
Qué hace
Escribe HOLA. Mientras aún escribes, la forma aparece en el mapa como un contorno discontinuo: ese es el objetivo. Un momento después de parar, la ruta aparece debajo, siguiendo carreteras y carriles bici de verdad.
Luego hace algo que nos gusta bastante: si el resultado es mediocre, se va discretamente a buscar un sitio mejor cerca y se cambia allí si gana. Sin que tengas que pedirlo.
También puedes subir un dibujo. El SVG funciona mejor porque conserva las líneas reales del dibujo. Un PNG o un JPG también valen: se vectorizan automáticamente.
Cuando estés conforme, Ver cómo se dibuja reproduce la ruta trazo a trazo, para ver aparecer la palabra tal como se verá en tu registro de salidas. Después descargas el GPX y a rodar.
Por qué esto es más difícil de lo que parece
Nuestro primer intento entregaba la forma a un motor de rutas normal, del tipo que te indica cómo llegar al supermercado. Salían bloques ilegibles.
La razón es simple una vez que la ves. Un router normal optimiza el desplazamiento: quiere la forma más rápida y sensata de ir de A a B, así que toma la vía principal y los menos giros posibles. Entre dos puntos de una cuadrícula hay muchos caminos igual de rápidos, y «cuál se parece a una H» no está entre sus criterios.
Así que el router tenía que cambiar. Route Art funciona sobre nuestro propio mapa de calles, con un coste que sí se preocupa por la forma: cada vía se valora según cuánto se aleja de la línea que quieres trazar, dentro de un corredor estrecho a su alrededor. Una calle que va a lo largo de tu trazo es barata. Una que se aparta es cara. La idea viene de un artículo de 2019 de Waschk y Krüger sobre planificación automática de rutas para arte GPS, que identificó exactamente este fallo en los routers comerciales.
Una lección aprendida por las malas: los carriles bici por sí solos no bastan. La red ciclista del centro de Sídney es densa, pero se rompe en cientos de piezas desconectadas, y sobre fragmentos no se puede trazar una letra continua. Son las calles las que aportan la conectividad, y los carriles bici quedan como una preferencia hacia la que la ruta se inclina cuando puede.
La puntuación es honesta, a veces brutalmente
Cada resultado recibe una puntuación de trazado, y lograr que ese número coincida con lo que ven tus ojos costó más trabajo que el propio enrutado.
Nuestra primera versión hacía una sola pregunta: ¿cuánto se acerca la ruta a la forma? Daba 84 sobre 100 a resultados que claramente no se parecían a nada. Una ruta puede zigzaguear adelante y atrás a lo largo de tu línea, pegarse a un extremo de una letra e ignorar el resto, y aun así puntuar de maravilla si solo se mide la cercanía.
Por eso ahora la puntuación hace tres preguntas: ¿se mantuvo la ruta sobre la forma?, ¿fue realmente a todos los sitios por donde pasaba la forma?, ¿y cuánto más recorrió de lo que mide el dibujo? Una ruta dos veces y media más larga que el dibujo es un garabato, por muy pegada que vaya.
Debajo del número verás un veredicto en lenguaje claro: se lee con claridad, legible pero impreciso o no se parece a la forma. Preferimos decirte que no funcionó antes que entregarte una cifra con aire de seguridad.
Qué hace realmente que salga bien
Lo probamos en serio en lugar de suponerlo, y algunos resultados nos sorprendieron.
Dónde lo colocas importa más que cualquier otra cosa. La misma palabra unas manzanas más allá puede puntuar veinte puntos distinto. Por eso Buscar un sitio mejor es el botón que merece la pena: explora las calles a tu alrededor y siempre tiene en cuenta dónde estás ya, así que solo puede mejorar las cosas. Nada de lo que ajustes a mano se le acerca.
El tamaño evita sobre todo desastres, más que producir triunfos. Más espacio por letra ayuda, pero lo que hace de verdad es impedir los malos resultados: las formas apretadas fallan a veces claramente, las holgadas no. La herramienta dimensiona tu texto por ti, así que puedes dejarlo en paz.
Dos cosas de las que estábamos seguros no cambiaron nada. Probamos a escuadrar las letras en formas rectilíneas para encajar con las cuadrículas urbanas: ninguna diferencia medible en dieciséis pruebas. Probamos letras más anchas y bajas: tampoco nada. La variación de una calle a otra supera ambos efectos, buena lección sobre no fiarse de un único resultado vistoso.
Sé honesto contigo mismo con la distancia
Aquí está la parte que nadie menciona. Una palabra lo bastante grande para leerse es una salida seria.
Las letras necesitan espacio para ser legibles, y el espacio se mide en kilómetros. Una palabra de cinco letras a escala de ciudad se parece más a un evento que a una tarde: la herramienta te ofrecerá con gusto cincuenta kilómetros y cuatro horas de estimación. Te muestra la distancia y el tiempo antes de que te comprometas, algo que, por lo que sabemos, ninguna otra herramienta de arte GPS hace.
Parte de eso lo hemos recuperado. La ruta ahora calcula el mejor orden para recorrer los trazos, y en qué sentido hacer cada uno, lo que redujo casi un 40 % el recorrido desperdiciado entre letras en una palabra de prueba: alrededor de un 15 % de la salida entera, sin perder nada del dibujo. Pero el resto es geometría pura: la legibilidad cuesta kilómetros.
Empieza por algo corto. HOLA es un primer intento perfectamente respetable.
Pruébalo
Route Art ya está disponible: gratis, sin registro, rutas en bicicleta, y todo funciona en tu navegador mientras escribes.
Algunas cosas que conviene saber:
- Escribe primero algo corto. Dos o tres letras te enseñarán qué dan de sí tus calles antes de comprometerte con una frase.
- Pulsa Buscar un sitio mejor. Es la mayor mejora disponible y no puede empeorar nada.
- Comprueba la distancia antes de emocionarte. Y luego compruébala otra vez.
- Descarga el GPX y cárgalo en tu ciclocomputador o tu móvil, como cualquier otra ruta.
Si te sale uno bueno, nos encantaría verlo. Etiquétanos @partyonbici, y si las calles de tu ciudad se niegan a colaborar, no eres tú: es el trazado urbano, y por ahí hemos pasado todos.
